Has recorrido un largo camino...
A mediados de la década del cuarenta Manuel Otero sintió la necesidad de que Bolívar contara con un cine acorde a los tiempos que corrían y a lo que se venía haciendo en las ciudades más importantes del país.Fue entonces cuando pensó en construir una sala con capacidad para mil quinientas personas y se abocó a buscar el terreno que le permitiera llevar adelante tal emprendimiento. Por ese mismo tiempo un dentista, José María Tonelli, había adquirido un terreno en San Martín al 600 a Rodolfo Maineri, para construir un cine y terminó vendiéndoselo a Manuel Otero.Ya no serían mil quinientas localidades sino tan sólo mil, las que podría tener la sala, pero Otero comenzó a planear y a soñar el Avenida.El 12 de abril de 1951 mil cien personas colmaron las instalaciones del nuevo cine en la función inaugural que tuvo lugar a las 21.15 horas con “Mi vida eres tú” con Margaret Lockwood y Stewart Granger y “La danza inconclusa” con Margaret O´Brien, promocionada como “la gran producción musical de la M.G.M.” que se proyectaba en “glorioso tecnicolor”. El día antes se había llevado a cabo un lunch de presentación, ambos todavía son recordados como “grandes acontecimientos” en la ciudad.El Avenida vivió el esplendor del cine nacional y lo compartió con los bolivarenses que contaban sus funciones entre sus salidas favoritas. Algunos aún recuerdan que los sábados luego de ver una película compartían un café en Arballo Bar, en el entrepiso del cine, y tanta era la gente que concurría que dejaban la mesa reservada para el término de la función.Otros no olvidan los continuados en los que se proyectaban dibujos animados o bien dos filmes. La función comenzaba a las 17 y terminaba a las 0 horas. La película más importante se pasaba tres veces y la secundaria, dos. Cuentan que los chicos muchas veces llegaban de guardapolvo al continuado. También algunos memoriosos dicen que la maestra Nélida Bres se paraba en la puerta del cine y no dejaba entrar al estudiante que había faltado a la escuela. Tanta era la gente que iba al continuado que muchos esperaban afuera el recambio para poder ingresar, dado que la sala estaba llena.Mientras tanto, Manuel Otero seguía siendo el alma del cine local, junto a él sus hijos Raúl, Manuel y Aurora. En aquellos momentos Otero viajaba a Bahía Blanca para proveerse de películas, ya que entre la sala del Avenida y la del Select utilizaban doce por semana y en aquella ciudad bonaerense estaban algunas empresas representantes de las grandes cinematográficas americanas.En 1965 y después de haber dado una función, Manuel murió a los 79 años de edad. Sus hijos y más tarde sus nietos siguieron su camino. Raúl luchó por mantener la sala, pero el lunes 2 de noviembre de 1992 con la proyección de los filmes estadounidenses “Llámame si me necesitas” y “Lejos de casa”, el Avenida cerró sus puertas.Después, hubieron otros emprendimientos, el más duradero fue entre 1995 y 1997, pero ninguno prosperó y Bolívar como otras ciudades del país perdió su sala. Argentina contó con más de dos mil quinientas salas de cine, de las cuales sólo sobrevivieron unas trescientas. Hoy, Raúl Otero opina que ver el proyecto del nuevo Avenida es una “gran satisfacción”. Reconoció haber luchado “mucho para que allí no hubiera otra cosa, quisieron alquilarlo o comprarlo para poner supermercados, iglesias y otros negocios, pero yo quería que siguiera siendo cine”.